No es extraño que Internet y algunos medios de comunicación y divulgación nos sitúen ante contenidos que inducen al error o que son erróneos en su propia naturaleza. Por ello, desde AESVi y con la ayuda de las universidades que participan en la Alianza, queremos explicar de forma sencilla algunos de los principios físicos que gobiernan la seguridad en las colisiones y que pueden suscitar dudas en los usuarios a la hora de tomar decisiones sobre cuestiones que afectan a la seguridad de los más pequeños.

Este apartado se irá ampliando con las respuestas de nuestros investigadores que irán aportando explicaciones a las cuestiones más difundidas por la red.

La Ciencia y la Tecnología son una parte esencial de AESVi, buscando siempre ampararse en el estudio y el análisis.

Vamos a facilitar dos expresiones que nos permitirán entender cómo -en la detención de un móvil- quedan relacionadas la velocidad, el espacio de detención, el tiempo de detención y las aceleraciones generadas en la detención. 

«Los Newtons de fuerza que se producen en el breve espacio de tiempo que existe entre la aceleración brusca y la retención brusca son ineludibles y se calcula a grosso modo multiplicando el Peso del cuerpo por la Velocidad que llevaba el vehículo antes de impactar. De manera que 2 Kg de peso a 50 Kms/h en un impacto frontal seco se convertirían en (2×50=100 Newtons de fuerza)». [Visto en Internet]

«Ante un frenazo brusco o impacto los pasajeros sufren una aceleración de su cuerpo que tendrá que ser retenida por un sistema de seguridad». [Visto en Internet] 

«En el momento en el que yo salgo despedida [en una colisión] peso muchísimo más de lo que peso cuando me subo a la báscula». [En YouTube]

Hemos oído en Internet: «Cuando nos montamos en un coche y se pone en movimiento, digamos que nos cargamos de energía potencial». [En YouTube]