No es extraño que Internet y algunos medios de comunicación y divulgación nos sitúen ante contenidos que inducen al error o que son erróneos en su propia naturaleza. Por ello, desde AESVi y con la ayuda de las universidades que participan en la Alianza, queremos explicar de forma sencilla algunos de los principios físicos que gobiernan la seguridad en las colisiones y que pueden suscitar dudas en los usuarios a la hora de tomar decisiones sobre cuestiones que afectan a la seguridad de los más pequeños.

Este apartado se irá ampliando con las respuestas de nuestros investigadores que irán aportando explicaciones a las cuestiones más difundidas por la red.

La Ciencia y la Tecnología son una parte esencial de AESVi, buscando siempre ampararse en el estudio y el análisis.

«Un vehículo puede pasar de 60 km/h a 0 en centésimas de segundos y en una distancia mínima, pero si nuestro coche se encuentra detenido, no puede pasar de 0 a 60 km/h en centésimas de segundo como consecuencia de un impacto trasero (a pesar de que éste se haya producido a 100 km/h) pues la inercia de nuestro coche -que es la resistencia de un cuerpo a modificar su velocidad- lo impide, haciendo que el vehículo que nos ha impactado sufra las mayores consecuencias de esa colisión (salvo que sea de dimensiones y pesos muy superiores al nuestro, en cuyo caso las lesiones serían ocasionadas por aplastamiento o intrusión, no por alcance)». [Visto en Internet] 

Vamos a facilitar dos expresiones que nos permitirán entender cómo -en la detención de un móvil- quedan relacionadas la velocidad, el espacio de detención, el tiempo de detención y las aceleraciones generadas en la detención. 

Vamos a explicar cómo las tres leyes de Newton gobiernan lo que ocurre durante una frenada o una colisión. En ambos casos, las personas que van dentro de un vehículo van a perder su velocidad, aunque lo harán a distinto ritmo y, probablemente, habrá distintas consecuencias para su integridad física.

«Los Newtons de fuerza que se producen en el breve espacio de tiempo que existe entre la aceleración brusca y la retención brusca son ineludibles y se calcula a grosso modo multiplicando el Peso del cuerpo por la Velocidad que llevaba el vehículo antes de impactar. De manera que 2 Kg de peso a 50 Kms/h en un impacto frontal seco se convertirían en (2×50=100 Newtons de fuerza)». [Visto en Internet]

«Ante un frenazo brusco o impacto los pasajeros sufren una aceleración de su cuerpo que tendrá que ser retenida por un sistema de seguridad». [Visto en Internet]